LA CARRERA IMPARABLE DE PATO Y LA CATRINA.

 




La Catrina bien coqueta,
se fue al autódromo a ver,
quería llevarse a Pato,
y hacerlo desaparecer.


Con su casco bien puesto,
y un motor a todo dar,
Pato esquivaba a la muerte,
¡no lo podía alcanzar!


“La pista es mi terreno,
ni lo intentes, Catrina fatal”,
le dijo con una sonrisa,
y pisó el pedal a fondo total.


Pero la huesuda insistía,
en su monoplaza subió,
mas Pato dio otra vuelta,
y a la muerte dejó.


“No me alcanzas este año,
ni el próximo tampoco,
yo seguiré corriendo,
y tú te vas poco a poco.”


Con su casco y velocidad,
Pato al final ganó,
y la Catrina frustrada,
al panteón se regresó.


Escrito por Anna Sofía Trujillo.


Comentarios

Entradas populares